Islas divergentes

Mudanza



 Porque este cuerpo me entorpece
inútil y torcido no sirve para nada
armario de días que se pudren
estación de tren sin esperanza
tumba donde no crecen girasoles
costilla enorme sin refugios
y no siento que vengan cigüeñas a mi pelo
no tengo afluentes en mi lengua
y se me están pudriendo los lagos
que ayer fueron ríos de esperanza.

Lo tengo todo en cajas.
Me mudo a tu cuerpo.

En el tuto de Torrelaguna



Hace un par de meses decidí ir al instituto de mi pueblo, Torrelaguna, para hablar a los chavales de poesía y literatura. Pensé en esto porque yo en el instituto no entendía la poesía y me resultaba incomprensible. Por eso, decidí ir a leerles algún poema de fútbol, de sociedad, y por qué no, también de amor. La profesora de lengua de los chavales, Mª Paz Soler, una profe de las que no dejan de enseñar una vez que termina la clase, me dijo que si, que no había problema y que le gustaría que fuera a las clases de segundo de Bachillerato, de Sociales y Ciencias. 

Y ayer estuve hablando con los chavales de poesía, literatura, curro, y más cosas. La primera charla fue a las 8.30, con los chicos de Ciencias y les pillé algo dormidos pero se entonaron rápido (más que yo) riendo con algunas tonterías que les iba contando o con algunos poemas. En general sentí una respuesta muy buena, e incluso alguno se acercó al final de la charla para decirme que le había gustado algún poema en concreto. 



La segunda fue a las 11.30, con los chicos y chicas del Bachillerato de Sociales. La verdad es que este grupo andaba más despistado o despierto al principio (quizá por la hora) pero me hicieron bastantes preguntas sobre mis viajes o cómo currar en el extranjero. Al igual que los de la otra clase me comentaron los poemas que les habían gustado más que otros. Entre los comentarios que me hicieron, hubo uno que me llamó especialmente la atención. Me dijo que el poema que más le había impactado era uno sobre el paro. Aquí os lo dejo:



Y quedarse parado no es cosa de un momento;

poco a poco se te funden los tendones y las piernas,

minuto a minuto se te pudre la fresa de tu lengua

y ya no hay agua

no hay refugio

y día a día se te adelgaza el ciervo de la noche y no sabes

que pasan los minutos y se te amontona el hambre

en el futuro

no sabes que hay termitas en tu cintura,

que hay termitas en tu salario

que hay termitas en el compañero de al lado

que hay termitas

hambrientas

en tus ojos vivos

que aún se mueven.



Quedarse parado no es cosa de un momento;



Las termitas muerden muy despacio.  




Presentación de Zombie Journal y Código Genético en los Diablos Azules, Madrid

Este viernes, a las 21:00, Lon Mc y yo, Jorge García Torrego, haremos una presentación de nuestros vástagos Código Genético, maqueta de música rap que llevaba Lon muy dentro desde hace ya tiempo y Zombie Journal, periódico moribundo que volvió de entre los muertos infectado de literatura. 

Se va a liar parda, como dice Lon Mc, nos vemos en Tribunal ESTE VIERNES

 

Asesinato silencioso

A la poesía no le caigo bien. Los mejores poemas se me ocurren al volante.

Poder



 Arlequín, de Federico García Lorca

Un hombre no puede nada contra la lluvia
no puede nada contra los coches y su desamparo
y se vuelve derrota cobarde contra la muerte.

Un hombre no puede nada
una tragedia pequeña le tira al suelo
una nube tapa su ojo para siempre
y un hombre no puede
ni siquiera levantarse contra el viento o el estado
no tiene garra suficiente contra la jungla
ni remolino en la lengua para el amor, tan enorme.

Uno solo no puede nada,
pero dos lo pueden todo.

Transición





Cuánto músculo queda aún en mi esperanza

qué futuro es este si no tengo manos.

Todos los gritos tienen cerrojo

demasiados años de paz

y la tripa llena de nada.



Quién vendrá a recoger los escombros en esta mañana gris

que no desemboca. 

Requisitos

Como la cerradura necesita al dedo índice
al explosivo plástico
al ojo de los curiosos.
Te necesito como el melocotón al mordisco
para no pudrirme de porsiacasos
sentirme vivo
como el inútil cauce de mi cuerpo
cuando tú te desbordas
y me llueves.