Islas divergentes

Encuentro en la carretera


                                                                                    KARL SCHMIDT -ROTTLUFF



Me acerco a ti con el mapa entre los dedos
el camino lleno de manos pero tú tan selva
tan muro sin persianas
tan tigre lleno de nudos que es imposible
alcanzarte.

STOP

"Prohibido pasar de 50
grados"

Eres dura como un espejo
pero poco a poco apareces
y ya masticas el asfalto
cuando estás nerviosa.

Vuelves y te pintas los labios de frutas y
todas las ventanas se te abren
sin que te des cuenta.

Tu cuerpo,
asediado de señales
mareado de rotondas
ve pasar el tráfico mientras tose
y tose
lleno de ganas.

Educación sentimental

Chema Madoz



Desde pequeño el amor en un cajón:
"Más vale pájaro casado que cien amantes volando".
Más valía, más vale
morder la jaula que cazar volcanes con la lengua.
Mejor usar muletas de labios
mejor tener, mejor atar
mejor criar un mar esclavo
en la pecera de la tripa.
No lo dudes y clava a tu amad@ al suelo
día a día a la cocina y los sillones.
Clava al suelo
(con enormes puntas de hielo)
la sombra de la cama
y asesina al tigre que se esconde
debajo.

Mejor parar y medir el calor exacto
necesario
que te ofrecen
y dar las gracias.

¿Para qué correr si cada persona tiene un final
un reposabrazos asesino,
un tropezón de jaulas
grises?

Escribe cartas de despedida a tus amantes y a tus labios,
cartas de hasta nunca a tus manos,
a la oscuridad suicida de otros cuerpos y vuelve al sillón,
enciende la tele y aguanta la respiración:
empieza a oler a podrido.

Hazme la guerra


Lauren Craste

No me dejes en paz.
Nunca.

Hazme mil guerras
de dedos
de agujeros,
miradas sin tregua.

No quiero estar en paz;
me asustan los bichos
suaves
que duermen en sofás y que me sorben el ombligo
y el alma.

Moléstame

Córtate las uñas cuando hacemos el amor,
y haz el amor,
cada vez que abra un grifo.

Pero si quieres dejarme en paz y te escuecen los pies,
y te llama el humo caliente de los cuerpos,
no rompas los puñales llenos
aún 
de sangre nuestra
y déjalos
a mano 
 
y sedientos de guerra. 

La superviviente

ENJEONG NOH


Tengo una colección de cadáveres,
atada al pie,
a las manos.

Todas son bellas y sonrientes,
pero tú, querida y amada cadáver,
estás aquí,
mirándome a los ojos.  

Madre


Madre y niño, Guayasamín



Si no te hubiera gustado leer,
ahora tendría martillos o piedras
en las manos.

Si no te gustara leer
sería un hombre normal,
un hombre que abre los cajones y encuentra cosas.

Un hombre admirable que confunde un cuello de mujer
con un jarrón o con un plato hondo.

Me diste el mejor arma del mundo,
27 balas,
y miles de zombies grises para disparar.

Si no te gustara leer,
si no tuvieras (y tuviera) ese hueco insaciable en la sangre,
no sería yo, 
no seríamos nosotros. 

¡Alto ahí!



Roberto Kusterle

Ahora
que solo nos quedan
cucharas y tijeras
te empeñas en ser caliente,
romper tu nariz contra mi pecho
tropezarte de ganas
en mi puerta.

Quédate ahí,
en el borde
estirando el tiempo
la mirada.

No agotes el calor
que se esconde en las ramas
de tu pelo,
y quédate ahí
siempre

en la memoria. 

Vida

Con 17 años, Rodolfo caminaba alegre por la vida. Su única intención era descubrir el mundo y enamorar a chicas guapas pero un día todo se torció.

Al salir de casa ese día para ir a por el pan, tuvo el presentimiento de que iba a morir. Se olvidó del pan, volvió a su casa a coger unas pocas cosas y se fue de casa. Rodolfo se pasó la vida viajando, huyendo, pero llegó el momento en que se cumplió su presentimiento. Rodolfo, con 82 años, murió en su cama rodeado de sus tres hijos, su esposa y sus cinco nietos.

*


Man Ray


Si no fuera por el limón que te nace
tan rojo
entre los labios
todo sería tan desierto,
todo tan piel
todo tan ceniza y tan madera seca.

Entre los labios, como un relámpago húmedo
tu lengua me indica el camino perdido a las algas
la vuelta al terreno viscoso
muscular
de la pasión.


Mañana 3 de diciembre, recital de Sextavocal en la Vitrina, Soto del Real



Mañana sábado me estreno con la compañía serrana de poesía Lasextavocal. Espero que podáis venir a acompañarnos, no por mi poesía sino por la calidad que tienen algunos textos de mis compañeros. Merece(n) mucho la pena. Por ahora os dejo aquí unos cuantos poemas a ver si consigo animaros.  Abrazos,

Si no fuera por el limón que te nace
tan rojo
entre los labios
todo sería tan desierto, 
todo tan piel 
todo tan ceniza y tan madera seca.

Entre los labios, como un relámpago húmedo
tu lengua me indica el camino perdido a las algas
la vuelta al terreno viscoso
muscular
de la pasión. 

Vegetación


La primera vez que vi tus ojos fue en aquel programa dedicado
a los leopardos.

Te escondías como un recuerdo,
entre pelícanos y tarzanes.

Me cazaste,
y tu generosa humedad de iguana me dio tres besos.

Te acercaste y fuiste dócil,
parque urbano con tus niños en bicicleta,
el césped rojo,
y tu lago de agua
aún tan caliente.

Yo te paseaba
te meaba en las esquinas alejadas
tocaba la tierra
y las escamas de tus peces.

Te acercaste tanto que ya no puedo dejarme cazar
fumarme los cigarros en tu césped rojo,
lamiendo y aspirando el humo
como si tuvieras
aún
savia en los árboles.

Raíces

Aquellas noches nos penetramos las raíces que no eran nuestras.

Aparecían por la noche en la oscuridad que atropellábamos
y los ojos abiertos.

Eran raíces que quemaban la ropa y la hacían montoncitos pequeños
de ceniza.

La noche,
tan cerca,
nos convertía en bestias hambrientas
y suaves.  

Vanesa Pérez Sauquillo en la Huelga



En el cuarto amarillo/los amantes encienden las/palabras. Y ayer 30 de noviembre, Vanesa Pérez-Sauquillo prendió con fuego abecedario La Huelga (Lavapiés, Zurita 39) con la cerilla que le entregó Rodrigo Galarza y su Museo Salvaje que organiza cada último miércoles de mes en este local. 

Vanesa recitó poemas escuetos, estrechos y profundos como cerraduras de sus cuatros libros ya publicados    (Estrellas por la alfombra 2001, Vocación de rabia 2002, Invención de gato y Bajo la lluvia equivocada 2006) y algunos otros aún inéditos. La poesía de Vanesa tiene luz, como ya dije en la crítica de versátil.es, y se trata de una poesía delicada, clara, que no choca con las palabras pese al conflicto, pese al dolor. Una poesía que fluye y que se puede enseñar a la gente que no entiende de poesía. A esa gente que odia la poesía pero que ama la vida. Esa gente que se reconocerán con la voz de Vanesa, con sus dudas, sus recaídas y con sus euforias. 

Y ahora os dejo un poema suyo que escuché ayer y sentí como dolía, como me agarraba, en primera persona:

dime,
si me frotabas
hasta romperme en hebras,
por qué nunca pasaste los dedos
a través.
Por qué no me agarraste.


Exorcismo fallido


Catalina Bartolomé

Ya no eres aquel animal tranquilo que me besaba desde lejos
con los labios fríos y los ojos calientes.

Eres un recuerdo y no te puedas frotar conmigo
no me quemas cuando te acercas
(porque ya nunca te acercas)
y echo de menos las quemaduras en el centro mismo
de la herida.

A veces la carne recuerda y me lleno de caricias extrañas
pero que huelen a ti.
Siempre vuelves
vengadora
y mi carne se hace nudos, se choca y te ladra con la noche en la boca
pensando en tus dedos ágiles
dulces
y llenos de espinas.

Mis recuerdos son tuyos y no puedo matarlos:

mis manos solo llegan hasta el borde exacto de mi carne.

Y mañana día contra la violencia machista (relato consecuencias)



Incluso los del primero escucharon los gritos, los golpes. En el primero A subieron el volumen, en el B, se fueron a dormir un poco más temprano.

Más arriba, en el segundo, no había nadie. Estaban fuera cenando. En el tercer piso, había miradas esquivas, de miedo, pero todo estaba bien, aún, en sus salones.

En el cuarto explotó un vaso contra el suelo. No pasa nada. Alegría, alegría con sonrisas forzadas mientras los niños se tuvieron que poner zapatillas. En el quinto una pareja estaba abrazada, sufriendo los golpes y aún más los gritos.
En el sexto nacían y morían los gritos, los golpes, y todo era dolor. Pero ella, en un descuido del dolor, consiguió escapar y bajar sangrando las escaleras, para pedir ayuda.
En el quinto sus golpes en la puerta juntaron más a la pareja. En el cuarto, su llamada llegó tarde. Los niños son lo primero, dijeron entre ellos. En los terceros y segundos tuvieron miedo, ¿Quién será?, dijeron. Nosotros no hemos hecho nada malo. Cuando ella llegó a los primeros, todo el mundo soñaba o veía la tele. La irrealidad siempre viene bien en estos casos.

A la mañana siguiente, la mujer del quinto piso tenía un ojo morado, en el cuarto, los niños gritaban y gritaban y sus padres solo podían llorar y pegarlos para que se callaran. En el tercer piso, a la mañana siguiente, había trozos de platos rotos por el suelo y algunas gotas de sangre. En el segundo, seguían durmiendo, soñando con colores y formas diversas. Los del primero A, encontraron el suicidio de la televisión en el salón y en el primero B nadie pudo dormir. Los ojos no se podían cerrar.  




Escritores




Rafa Zubiría, No way home



Nos creemos reyes por coger un boli y escribir cosas raras.
Nos creemos dioses, pero aún somos aquellos niños feos
aquellos niños raros que tenían aparatos en la boca
y que sonaba chof
chof
cada vez que dábamos patadas a la pelota.

Tres insultos en la frente
y lágrimas rotas de niño solo.

Ellas eran tan guapas
y tu nunca
nunca.

Qué raro, qué solo
qué granos viscosos de poesía verde en la frente.

No encajábamos
no encajamos
y chof cuando nos sentimos solos
chof cuando te miro a los ojos
chof cuando te imagino desnuda
tan lejos de mi. 

No encajamos y escribimos poesía,
arreglamos el tejado para que las piedras que el vecino nos tira
no hagan chof en nuestras cabezas de niños solos.   

Poesía


Joan Brossa, Clau



Hacer un poema como si te rompieras un brazo
y se lo dieras a ella.
Hacer un poema, bajar las escaleras
y sentarse al lado de aquel que no puede subir.

Llenarte de hojas,
vivir despeinado y calvo,
tener las suelas llenas
los dedos gastados,
y que todo lo demás no importe porque huele a ella
mientras escribes el poema.

Pasado



Christies Lucian Freud


Ya nadie me hace fotos.
Ya nadie me dice que sonría
"qué guapo sales"
salía.

Ahora nadie me mira a los ojos
escondida
tras un aparato mecánico
(qué cobarde eras).

Ya nadie se me acerca y me recuerda las sábanas que tenemos muertas.
Ahora los muertos somos nosotros,
lo nuestro. 

Mi madre es un pez


(Texto publicado originalmente en koult.es)




Como dice Rodrigo Fresán en su relato La sustitución de los cuerpos y que forma parte de esta antología familiar de Libros del silencio,tarde o temprano, siempre acabamos descubriendo que los otros nunca son como uno pensaba. Y es verdad, pero con la familia, pasa aún más.
Y por eso, porque la familia sorprende aunque la veamos todos los domingos, aunque nos haya criado, aunque nos haya dado azotes y nos haya enseñado a leer, había que dedicarle una gran antología de relato a este círculo que nos acompaña toda la vida. Y tenía que ser precisamente de relato para que cada autor pudiera crear una familia, un entorno y lo presentara en sociedad.
Sergi Bellver, un tío muy interesante que sabe estar en los sitios adecuados y con los proyectos adecuados (como aquel libro imprescindible que fue Chejov comentado) se dio cuenta de esta extraña cercanía-lejanía familiar y decidió, junto a Juan Soto Ivars, proponer relatos familiares a una selección de escritores bastante adecuada.
El entorno familiar, con sus madres cercanas y crispadas, como cuando se le pasaban las judías al fuego pero lejanas al mismo tiempo, padres que detrás de una supuesta dureza esconden agujeros y hermanos cabrones, es un flotador que nos ayuda y que también nos condena a veces. Un caldo de cultivo perfecto, una excusa fértil y muy bien elegida para esparcir.
Los que cumplen, Fresán, Jabois o Berta Marsé, por ejemplo. Los que no, los que han hecho un relato para cumplir y que me han decepcionado por anteriores libros con un nivel bastante alto son Ortuño y Candeira. Uno, el mexicano, ha hecho un relato plano que no llega, y el otro, una narración que repite (y agota) el recuerdo que tengo de su genial Antes de las jirafasPor otro lado, los que se han salido del tiesto, los que han cogido la propuesta y la han convertido en literatura son unos cuantos. Andrea Jeftanovic es una, medalla de oro por ese relato tan conseguido y Aixa de la Cruz y Paula Lapido la acompañan en un podio de escritoras amazonas. Salvajes y poéticas. Celso Castro también me gusta mucho, con ese tono de niño que rompe y Sergio Lifante escribe bien, tiene un buen relato, pero me deja inquieto. Otro escritor que me llega es Ricardo Menéndez Salmón que consigue atrapar el cansancio del matrimonio (¡casi nada!) y convertirlo en lógico, inevitable (como todos sabemos que en realidad es). Otro que lleva fuera del tiesto un tiempo es Olmos, que ya no sorprende a nadie sobre su calidad literaria pero si sobre sus relatos.
El resto de cuentos me parecen complementarios, no destacan pero acompañan a los textos que ya he mencionado. De alguna manera completan la foto de familia de unas grandes historias y ayudan a valorarlas en su justa medida. Una familia en la que no encaja, lo siento, Eduardo Mendoza. Me parece que su epílogo es demasiado plano, demasiado “esto ya lo he oído yo” y no, no encaja dentro de un libro lleno de historias desubicadas.
En definitiva, este Mi madre es un pez es un buen libro de relatos que no cansa pese a versar sobre un único tema y tener casi cuatrocientas páginas. Un libro con muchos caminos, con muchos discursos, con muchas madres y padres, con muchos recuerdos propios que el propio lector reencontrará en sus páginas.

Vegetaciones




Joan Brossa, la massa del temps




La primera vez que vi tus ojos fue en aquel programa dedicado

a los leopardos.

Te escondías como un recuerdo,
entre pelícanos y tarzanes.

Me cazaste,
y tu generosa humedad de iguana me dio tres besos.

Te acercaste y fuiste dócil,
parque urbano con tus niños en bicicleta,
el césped rojo,
y tu lago de agua
aún tan caliente.

Yo te paseaba
te meaba en las esquinas alejadas
tocaba la tierra
y las escamas de tus peces.

Te acercaste tanto que ya no puedo dejarme cazar
fumarme los cigarros en tu césped rojo,
lamiendo y aspirando el humo
como si tuvieras
aún
savia en los árboles.

Raíces


Math Creative Studio






Aquellas noches nos penetramos las raíces que no eran nuestras
siquiera.

Aparecían por la noche en la oscuridad que atropellábamos
y los ojos abiertos.

Eran raíces que ardían
raíces que quemaban la ropa y la hacían montoncitos pequeños
de ceniza.

La noche,
más acá,
nos convertía en bestias hambrientas
y suaves.


Paso a paso






La primera vez que vi tus ojos fue en aquel programa dedicado
a los leopardos.

La segunda paseabas por la calle
dando pasos como yo.

La tercera bailas y bailas
haciendo sangre
en mi cabeza.

La cuarta te pediré el teléfono,
seguro.


Desierto


Dan Mountford


Ya no quedan jóvenes,
se quedaron atrapados
todos
en las líneas rectas
en las vallas metálicas
en tus ojos fríos.

Ya no quedan jóvenes y todo es estable
podrídamente y con olor a meado de viejo
estable
oxidadamente y olor a establo
estable
con la puertas cerradas y la calva sucia
estable.

Sin embargo aparece
(y la escala de Richter mira hacia otro lado)
una chica que camina con el aire fresco
y sus dedos de los pies son moras
o piezas de parchis.

Se acerca,
se va a acercando.

Un paso y enciende la tele

Otro paso y las tetas de silicona

un paso más y se le caen los ojos

gira la esquina y se come 20.

Bordea la farola, mira mi entrepierna y y besa la bandera gris
de la gente pequeña
y vieja.

Pasado fértil


Collage de John Stezaker



Tengo un cementerio de alas rotas
en la boca.

Un cementerio de espinas nocturnas
que quieren ser
palomas negras.

Mi boca es un cementerio que no se rinde
y que santifica las raíces.

Mis cosas muertas,
las cosas muertas que acaricio con la punta de la lengua
son las cosas que me hacen estar vivo. 

Vivir muerto y morir inmigrante





Eduardo Anievas Cortines



Hoy han encontrado a X inmigrantes muertos en las costas de Algeciras,
X inmigrantes muertos que no tuvieron Blackberry ni flores,
X inmigrantes muertos que no podrán vender Cds piratas.
X inmigrantes muertos que no podrán servirte
entregarte,
darte
regalarte
ni ser ya los puntos negros de la calle
ni tus esclavos.

X inmigrantes muertos que nunca tuvieron cara,
X inmigrantes muertos que nunca compraron (ni robaron),
X inmigrantes muertos que no podrán ser maniquís del Zara.

Hoy han encontrado a X inmigrantes muertos en las costas de Algeciras,
que son carne,
como nosotros,
que se comerán los gusanos.

club poético blogger que admita críticas feroces





(ctrl+c y ctrl+v desde http://neorrabioso.blogspot.com/)

Propongo un club poético blogger que admita críticas feroces



Esta noche he estado pensando que la poesía que se hace actualmente, la mía la primera, es la peor poesía desde el comienzo de la humanidad. Y cómo no vamos a ser malos hasta el sonrojo, si nos prohibimos la crítica y operamos con una falta de verdad que ni que fuéramos políticos españoles. Propongo por tanto hacer un club de poenautas que estén de acuerdo con dejarse criticar sus poemas. No es obligatorio criticarlos negativamente, ojo: basta con permitirlo y hasta defender la crítica en el caso de que aparezca un tercero para criticar al crítico desde el anonimato o desde fuera del club. También se establece la condición de que el poeta no pueda defenderse de las críticas. Repito:

El poeta que ha escrito el poema
no puede defenderse de las críticas.

Este último punto se establece a la manera de la famosa tertulia del Grupo 47 alemán (Böll, Grass, etc) para evitar venganzas del criticado. En cualquier caso, los otros miembros del club sí pueden defender al poeta de las críticas de ese otro miembro si así lo creen justo. También se establece una fecha límite para este club de críticas feroces, el 30 de noviembre, porque tengo comprobado que esto de las críticas es muy heavy y desgasta mucho a la poetambre.

El que esté de acuerdo con esta propuesta sólo tiene que dejar un mensaje en los comentarios a esta entrada o en mi facebook y empiezo a criticarlo (o elogiarlo) desde ya. Por supuesto, para formar parte del club es indispensable contar con un blog de poesía, creer que la crítica sincera es beneficiosa para el poeta y que lo que hacemos en Planeta Blog tiene que ver más con el peloteo que con cualquier atisbo de crítica. El club es sólo para la poesía en verso, ojo, no vale para la prosa ni la prosa poética.

Ánimo!!!!!

Ya somos VEINTITRÉS en el club poético de críticas


Aunque parezca mentira, ya son veintitrés los poetas inconscientes que han decidido acabar para siempre con su carrera poética. Los veintitrés que se han apuntado al club internacional de críticas y que por tanto se ofrecen a ser criticados por el resto sin posibilidad de venganza son los siguientes (por orden cronológico):


• • • Beatriz Boca
• • • Jorge M. Molinero / Malone
• • • Tomás Rivero
• • • Isabel Tejada / BaBel
• • • Anouk A.
• • • Antonio Díez
• • • Mery Caos
• • • Hostal Mi Loli
• • • María Socorro Luis
• • • Jorge García Torrego
• • • B.
• • • Antonio Báez Rodríguez / Hombredebarro
• • • Víctor Mesa
• • • M. Samsa
• • • Mí
• • • Sofía Serra Giráldez
• • • Eloy
• • • Giovanni Collazos
• • • Amelia Díaz
• • • Mayte Sánchez Sempere
• • • Olaia Pazos
• • • Así habló Zarathustra


Quede claro que no hay responsabilidad ninguna y que cada poeta puede comentar / criticar los poemas de los otros de acuerdo al tiempo de que disponga, o no criticar ninguno, o sólo el de aquellos que leía de antes o con los que tiene confianza. Los blogs de los veintitrés apuntados están en la parte superior derecha de este blog. El de BaBel sigo sin poder abrirlo (se me congela la pantalla del portátil, no sé por qué). Ánimo. El plazo sigue abierto porque no existen plazos.

La columna de Álvaro Cuadra (especial para ARGENPRESS.info)



La década de los ochenta marcó el advenimiento del neoliberalismo a escala mundial. De la mano de Ronald Reagan y Margaret Thatcher, la receta parecía infalible. Se trataba de minimizar el papel regulador del estado y controlar las “variables macro económicas”, con ello se garantizaba el crecimiento de las naciones. Las sociedades de consumidores era la única forma de alcanzar el bienestar de las mayorías. Tras la caída del muro, los más entusiastas hablaban, incluso, del “fin de la historia”.

Como suele ocurrir con los delirios y supersticiones humanas, ha llegado la hora del desencanto. Hoy, las protestas de los indignados están tan globalizadas como los mercados y los medios de comunicación. En todo el mundo, los ciudadanos advierten que el mentado modelo neoliberal no produce el bienestar prometido sino que genera desempleo, crisis económica e injusticia social. Esto lo sabemos bien en Chile, emblemático país-dólar a escala latinoamericana desde los tenebrosos años de Augusto Pinochet, pero también lo saben en Nueva York, París o Roma.

La llamada globalización ha creado un “capitalismo casino” planetario que enriquece a las grandes corporaciones, sumiendo a las naciones en la miseria. Este fenómeno que se ha acentuado estos primeros años del siglo XXI ha tenido consecuencias culturales y políticas insospechadas. El desarrollo de una “Hiperindustria Cultural” – construida de redes e imágenes digitalizadas en tiempo real - ha engendrado lo que algunos llaman una “Cultura Internacional Popular”. La sociedad de consumidores, diseño antropológico y rostro cotidiano del neo capitalismo, posee, ahora, un alcance mundial. En pocas palabras: Los problemas de los ciudadanos de diversos países son, en lo fundamental, los mismos. Esto explica, en parte, que la indignación sea, también, global.

Un desempleado en Nueva York, un estudiante chileno o un trabajador en Grecia son víctimas de la misma humillación producida por un sistema económico y financiero profundamente injusto. Todos ellos sienten la represión de la policía como expresión última de sus gobiernos. Las imágenes de las manifestaciones de indignados en todo el orbe traspasan las barreras idiomáticas, pues más allá de las singularidades de cada cual hay algo que se comparte. Mientras el alza de un índice en Wall Street enriquece a alguna multinacional, en otro lugar del mundo un trabajador pierde sus derechos de salud o un estudiante ve como aumenta su arancel para proseguir estudios. Mientras una empresa aumenta su capital, un niño muere de hambre en África, un bosque es talado en Amazonía o una especie se extingue para siempre en el planeta tierra. En el mundo imaginario creado por la publicidad, lo único cierto es la humillación, el dolor y la indignación.

Fortuito


Eduardo Anievas Cortines


 Disculpe,
se le ha caído la médula en mis ojos,
y he chorreado la acera.

Siento molestarla, pero su pasear es amarillo
tirando a limón
y yo le noto el olor.
Desde que tropecé,
con sus corolas, sus ojos,
la vida es otra.

Pero aún
hay coches y chaquetas
todo corre por el gris
incluso tu envés de granizo duro
que se lanza,
y huye
se desliza
caracola de sabor
impúdica reventadora de cotidianos,
dejándome
aquí,
blando y febril,
hablando solo.

La raya del pantalón




Cualquier persona con uniforme
se convierte
automáticamente
en chaqueta o maceta.

Todo el que llora es un caníbal,
un tartamudo
un degenerado mental.

Almacenando tierra o pañuelos
la imaginación se escurre por la solapa
como una víscera rota
sucia
que se muere sin hacer ruido.